domingo, 10 de octubre de 2010

La vida como único extremismo


Lo confieso: se me perdió la ideología y ya no sé dónde está el centro, la izquierda o la derecha; ni si soy de centro, de izquierda o de derecha y menos si, quizás, yo mismo sea el centro, la izquierda y la derecha a un tiempo. Y no me importa. Ya no necesito que me importe, porque vivo en una casita en el campo donde hay mucha tierra, pájaros, aves, y son esas aves, esos pájaros y esa tierra quienes me dicen cada mañana “somos el centro, la izquierda, la derecha y todo lo demás”. Y resulta que ahora, después de empezar a hacerme adulto, porque mayor ya empecé a serlo hace tiempo, me veo aprendiendo el idioma de los muros de mi casa, la poesía del nogal del jardín, el discurso llano de la huerta, el verdadero centro, la verdadera izquierda, la auténtica derecha y todo lo demás. Quién me iba a decir a mí que, para pertenecer, había que borrarse de todo y mandar a los “ismos” a los museos porque ya no sirven; no nos sirven porque, en el mundo de las cosas no dichas (que es el que, entre todos, vamos a crear) los ismos no caben y ya está. Y, como las cosas no dichas son simples y asequibles, va a ser fácil, lo prometo:   en vez de desengaño, vamos a decir esmero; en vez de crisis, oportunidad; en vez de guerra, vamos a decir encuentro; en vez de miedo, vamos a decir razón; en vez de odio diremos respeto; en vez de envidia, lealtad; en vez de política, pueblo; en vez de dinero, favor; y otra vez todo lo demás, hasta que no queden palabras que sigan nombrando la muerte, la pena, la destrucción, la injusticia, la depravación, el horror, el egoísmo y un etcétera que da pena que sea tan largo. El mundo no es nada, y en la civilización del amor sólo es legítimo un único extremismo: la vida. Esa ideología la sabemos todos.

2 comentarios:

insider dijo...

Ahí le has dado.
Te dejo una reflexión muy al hilo: Se equivoca Carmen Chacón, ministra de Defensa al decir: "el candidato socialista no saldrá de un dedazo como el que hizo Aznar, porque la pseudodemocracia en los partidos solo produce pseudolíderes, como Rajoy... aunque eso sea algo que los socialistas tengamos que agradecerle a Aznar".
No creo que los socialistas tengan que agradecerle en absoluto a Aznar que pusiera de líder del PP a Rajoy. Me parece mezquino pensar así. No entro si Rajoy es mejor o peor. Pero lo que no puede decir si piensa que es peor para el PP, es mejor para el PSOE. Eso implica una concepción de la política mezquina y rastrera. Y es que los partidos se equivocan cuando piensan que los rivales son los otros partidos. Los rivales son el paro, la corrupción, que las universidades españolas están a la cola de Europa, el abandono escolar, el ladrillo,... esos son sus rivales, a ver si se van enterando de una vez.

Juan Jesús Jiménez Labrador dijo...
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